INSTITUCIONAL  

En el marco de prevención contra el Covid 19

Por ley se prorrogan las elecciones en el CMPC y entidades similares

La ley Provincial 10.715, sancionada el 9 de junio del corriente año disponía la suspensión de los procesos electorales en los colegios profesionales, como el Consejo de Médicos, así como en la Caja de Previsión y Seguridad Social de los Profesionales, hasta el 30 de ese mes.  El 28 de junio, la legislatura provincial, a través de la ley 10.763, prorroga sus efectos hasta el 31 de enero de 2022.
Ambas determinaciones se fundamentan en las medidas preventivas tomadas con relación a la pandemia del Covid-19, que establece el aislamiento o distanciamiento social.
Las mencionadas leyes tienen una mayor jerarquía que los Reglamentos Internos de cada entidad afectada, por lo que deben ser acatadas, adecuando las disposiciones de sus normas electorales.
El marco legal transitorio prevé excepciones, que no incluye a nuestra institución, porque no puede desarrollar el proceso electoral interno, sin desplazamiento físico de sus votantes, ya que su reglamento electoral, adopta para el Distrito Capital –donde se desempeñan la mayoría de los médicos- la votación presencial.
En función de ello, la Junta Directiva, en uso de sus facultades legales, dictó la resolución, por lo que se suspende el proceso electoral, como es establecido por las leyes provinciales, hasta el 31 de enero del 2022, admitiendo la prórroga de los mandatos de las autoridades en ejercicio.

CONVENIO CMPC Y LA SOCIEDAD DE GERONTOLOGÍA Y GERIATRÍA

Con el objetivo de realizar en forma conjunta cursos, que sean reconocidos  como válidos para la recertificación de la especialidad en cardiología, de conformidad con lo que acuerden las entidades, se firmó un convenio de colaboración entre ambas entidades, representadas por el Dr. Andrés de León, como presidente del CMPC y de la Dra. Mónica Ramaciotti, por la Sociedad de Gerontología y Geriatría.
El propósito, también,  es trabajar en un programa único para el curso de formación de la especialidad en geriatría, proponiendo contenidos de temas de interés y disertantes de común acuerdo.

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El debate sobre el sistema de salud según el Rector de la Universidad ISALUD

¿QUÉ REFORMA QUEREMOS HACER?

El viernes 25 de junio, invitado por el Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba, el Dr. Rubén Torres (1), Rector de la Universidad  ISALUD, disertó, vía remota, sobre su visión de un tema que ha retornado al debate: la reforma del sistema de salud. Los problemas que lo aquejan, en la mayoría de los puntos a tener en cuenta para pensar una reforma, vienen arrastrándose desde hace tiempo, pero la pandemia le ha puesto una nueva actualidad. Es un tema complejo, sin duda, porque hay fuertes intereses contrapuestos... Todos hablan de que el sistema está en crisis, pero las soluciones que se esbozan son propias, exclusivas de cada sector, que se echan la culpa unos a otros de su fracaso. Por ahora, lo único que existe, es un planteo de la necesidad de la reforma, pero no hay todavía un proyecto concreto de la misma. Para poner un poco de raciocinio en la discusión, el CMPC  abrió una instancia con sus habituales charlas, con la necesidad de escuchar. El Dr. Torres, fue presentado por el secretario de Salud de la Municipalidad de Córdoba, Dr. Ariel Alekdandrof y  por el Dr. Andrés de León, presidente de la institución, que resaltaron su experiencia y trayectoria en el tema. Lo que ETHICA DIGITAL presenta es un resumen de su ponencia. 
(Luis Rodeiro)

El Escenario

  • El planteo de una reforma integral al sistema de salud ha retornado. Para el Dr. Rubén Torres, es necesario recordar que la salud estuvo fuera de la agenda política durante muchísimos años. La pandemia, de alguna manera, lo devolvió a esa agenda. Citando a Camus, el autor de la inquietante novela La Peste, repite que la pandemia nos desnudó un espectáculo horroroso. Y no hablo solo en término de las muertes y de lo que conlleva a ella, sino en términos del sistema de salud, mostrándonos sus problemas que venimos arrastrando desde hace más de 40 años. A la salud, se le prestó poca atención y poco se hizo sobre el tema.  

  • Para el disertante es un necesario punto de partida, que se pregunta e invita a preguntarse, ¿cuál es la reforma que queremos hacer?

  • El tema es amplio, por cierto. Torres quiere referirse especialmente a los que llama una sub-epidemia silenciosa, que nace de morbilidades indirectas por condiciones que son prevenibles y tratables y que dado que tenemos hoy al sistema preocupado y ocupado en solucionar los temas de la pandemia, en algunos casos se han ido dejando de lado y que cabe esperar que si vamos saliendo de la actual situación, nos pueden traer algunas algunos inconvenientes.

Según datos concretos (2) de cómo la epidemia ha impactado, se puede señalar, afirma Torres: 

  • La caída de las consultas generales. 

  • La caída de consultas de guardia, de cierta emergencia o premura.

  • La caída de aquellas afecciones que no tienen que ver con la pandemia.

  • La caída de egresos en el conjunto del sistema.

  • La caída de las determinaciones de laboratorio y de estudios por imágenes. 

  • Y lo que realmente es muy preocupante, la caída en más de 30 % en la cobertura de vacunas de los calendarios nacionales. Problema común a los países de la región. Todo esto es sumamente preocupante. Afortunadamente, Argentina está por encima de esos valores, pero es un tema a tener realmente en cuenta. Ese es el cuadro derivado de la pandemia. 

De cómo definimos Sistema de Salud

  • Desde un punto de vista político (y el Dr. Torres agrega “escrito con mayúscula”, o sea de los valores que ese sistema de salud tiene para el conjunto de la sociedad y para el Estado; en qué lugar el Estado, ubica a ese sistema de salud.  

  • Desde un punto de vista económico, que tiene que ver con cuál es el modelo de financiación del sistema: cuánto se debe gastar; de dónde van a venir los recursos para sostenerlo; cómo se van a asignar esos recursos. En un país federal como es el nuestro, es importante saber cómo se hace la transferencia entre los distintos niveles: nacional, provincial y municipal.  Pero, además, cómo se hace entre las distintas entidades de la seguridad sociedad ya sean empresas de medicina prepaga o del sistema público. Torres añade la definición de cómo son y deben ser los modelos de pagos e incluso de incentivos, que va a tener cada uno de los prestadores, tanto individuales como institucionales.  

  • Desde un punto de vista técnico que tiene que ver con el modelo de atención y con qué se va a cubrir y dónde se los va a cubrir. Esto debiera estar reflejado en lo que nosotros llamamos un Programa Médico Obligatorio, que en mi opinión, el que tenemos es un cachivache. 

De la fragmentación y la segmentación 

  • En Argentina, tenemos una enorme fragmentación y segmentación jurisdiccional en el tema salud. Para Torres, nuestra condición de país federal, hace que no tengamos un sistema de salud, sino veinticuatro, uno por cada jurisdicción. 

  • No disponemos de una caja única para salud, sino que disponemos de numerosas cajas. Básicamente podríamos hablar de tres, una pública, una de la seguridad social y una privada, pero aún adentro de cada uno de esos sectores las cajas incluso son divergentes. No es lo mismo estar, por ejemplo, en una obra social con un salario que esté muy por encima del promedio general, que estar en una obra social que está en el nivel promedio o más bajo, subraya Torres. 

  • La consecuencia es que carecemos de un Estado rector, un aspecto de naturaleza política. Como hemos dicho –recuerda Torres- la configuración constitucional  que nos define como país federal hace que las decisiones del  Ministerio de Salud Nacional estén limitadas. Y esto afecta, desde el punto de vista de la economía, la posibilidad y la necesidad de equilibrar las diferencias entre las provincias. Eso no depende del Ministerio de Salud de la Nación. No cuenta con el poder  para tratar de equilibrar esas diferencias por razones de presupuesto. Esto hace que el sistema se transforme en inequitativo e ineficiente, desde el punto de vista de la financiación. 

Sub-financiamiento Realidad o sensación

  • A pesar de que tenemos un gasto global muy importante, esta segmentación en distintas cajas hace que haya sub financiamiento en la mayoría de ellas. Lo que genera la sensación que todos tenemos de que el sistema está quebrado, que está quebrado financieramente. De esta manera, apunta Torres, tenemos por ejemplo un Programa Médico Obligatorio que no tiene ningún criterio de priorización; es decir, es una caja de pandora donde hay de todo; cosas que sirven, cosas que no sirven, cosas que son prioritarias, cosas que no son prioritarias. Tenemos un sistema de atención primaria que es débil en algunas provincias, en algunas jurisdicciones y globalmente, su integración es prácticamente inexistente. Esta es la foto de cómo está el sistema. 

  • Ahora bien, Torres nos recuerda que vivimos en uno de los países con mayor acceso y cobertura de América Latina; es decir que nuestro sistema a pesar de los graves dificultades que todos vemos que existen en él, Argentina debe ser uno de los cuatro países de América Latina que tienen una cobertura del 100 por ciento y además que tienen un acceso del 100%. 

  • Somos uno de los pocos países de la región, en el cual una persona puede acceder al hospital público sin pagar un peso de su bolsillo, cosa que no sucede en otros lados. Entonces hay que ser cuidadoso cuando vayamos a hacer una reforma, porque en un sistema tan intrincado como es éste, puede que algunos de los cambios que propongamos lesione este valor, que es un valor central del sistema de salud argentino. 

Relación entre costos y resultados

  • Pero así como  somos un país con el 100% de cobertura, también somos un país profundamente inequitativo, donde el lugar donde uno nace o vive, a veces determina de qué se va enfermar y de qué se va a morir y estas diferencias son absolutamente inaceptable para una sociedad civilizada. El hecho de que un chico nazca en una provincia determinada y tenga 25 por ciento más de probabilidades de morir antes del año de vida respecto de otra provincia argentina o de que un señor nazca en una provincia y tenga 30 por ciento más de probabilidad de vivir 5 años más, que el que nace en otra provincia es absolutamente inaceptable en una sociedad que se diga civilizada. 

  • Los más pobres de los argentinos tienen como única cobertura al sector público nacional provincial y municipal. Ellos no tienen garantizado el Programa Médico Obligatorio. Generalmente por razones culturales o de acceso, no acuden a la justicia para reclamar, cómo acceden quiénes pertenecen a la cobertura de la seguridad social nacional, de la medicina prepaga o incluso de las obras sociales provinciales, lo que entonces esto también es una manifestación profunda de inequidad.

  • Tenemos  que tener en claro qué pasa con el enorme gasto dedicado a salud que tenemos, si este se traduce en buenos resultados, pues yo les dije que un valor del sistema es que tenemos buena cobertura y tenemos buen acceso, ahora veamos qué pasa con esa cobertura y con ese acceso y qué pasa con los resultados. 

  • Un dato importante: hay países que gastando menos dinero que Argentina, tienen resultados mejores. Los datos, por ejemplo, de la tasa de mortalidad infantil, entre 1934 y 2018 en la región, dan cuenta que la mayoría de los países han llegado a un dígito, entre ellos Argentina. Sin embargo, cuando uno mide el porcentaje de disminución total de la mortalidad infantil en ese largo lapso somos el país que porcentualmente menos ha disminuido la mortalidad infantil. A pesar del enorme gasto que tenemos, señala Torres, no lo hemos podido solucionar y esto es muy grave cuando uno ve que países como el caso de Chile, que es un país mucho más desigual que nosotros desde el punto de vista de la distribución del ingreso, tiene valores que son mucho menores que los nuestros. Otro tanto sucede con las expectativas de vida. 

  • Veamos otro ejemplo, invita. En un estudio que nosotros hicimos el año pasado en la universidad sobre cómo se comporta el cáncer de mama en Argentina,  nos llamó la atención que en los últimos diez años, básicamente, ha habido una disminución de su tasa de mortalidad en todos los países de la región, pero en Argentina y México –proporcionalmente- disminuyeron menos. Y no se trata que no se invierta en cáncer de mama en la Argentina, todo lo contrario. Pareciera ser que hay algún problema o dificultad en cómo se asignan esos recursos, de cómo se procesa eso en el modelo de atención. 

  • Hay realidades que no tienen relación exclusiva con el sistema de salud, sino que hay componentes culturales y de otro tipo, que también en una reforma, habrá que tener en cuenta. Hay estudios que demuestran, que en el sector público, un porcentaje muy alto de las mujeres que llegan al diagnóstico de cáncer de mama en estadios muy avanzados, prácticamente el doble del porcentaje en que llegan las mujeres que se atienden en el sector privado. Esto es muy preocupante porque cuando uno desagrega las causas, algunas de ellas, están relacionadas con problemas para abandonar sus condiciones de trabajo o para no postergar la decisión de su familia o sea, si vamos a hablar de igualdad de género, el Estado tendría que estar presente en estas situaciones. Hay un 25 por ciento de mujeres que llegan en este estado y llegar en este estado, significa morir. Cuando una mujer llega en el estadio 4 de cáncer de mama, tiene 25 por ciento de probabilidad de sobrevivir a los 5 años; mientras que una mujer que llega en un estadio temprano tiene 85 por ciento de probabilidad de sobrevivir a los 5 años. Es un tema serio en el mecanismo de atención. El estudio es más amplio, pero está dicho lo fundamental.

  • Se invierte en el sistema y, a su vez, está desfinanciado. En noviembre del año pasado, con la recaudación que obtenían las obras sociales, sólo el 25 por ciento, podrían cubrir el programa médico obligatorio. Esto es muy grave porque quiere decir que solo el 21 % de los beneficiarios, está en ese 25% que pueden cubrirlo. Es decir, traduce Torres,  que de los 14 millones de afiliados que tiene el sistema, solo 3 millones están en una obra social que recauda lo suficiente para cubrir el Programa Médico Obligatorio. Más allá de la corrupción o no corrupción del sistema, este sistema siempre suelo decir que así lo maneje la Virgen María, va a tener problema. Y ese problema, insiste Torres, es un problema de diseño. Que después la corrupción agregue lo suyo, lo profundice, no hay ninguna duda, pero con el esquema actual de financiamiento del sistema no tiene posibilidades de cubrir lo que la ley lo obliga. Esto es lo que debatir en una reforma del sistema.

  • Cuando se habla de reforma de los sistemas de salud en Argentina por lo general, los ojos están puestos siempre en dos lugares. las obras sociales sindicales y la medicina prepaga. Nadie habla del sector público, parecía que el sector público funciona perfecto y que el gran despelote del sistema está en las obras sociales sindicales y en la medicina prepaga. 

A modo de Conclusión

  • Creo, dice Torres, que el 99% de los que trabajamos en salud estamos de acuerdo en que el sistema necesita reformas. De esto no hay duda. Se trata de un debate sobre valores. El sistema de salud es un sistema de valores. Requiere de un consenso político importante. Por eso importa que logremos sentar a la mesa a todos los actores, a todos, sin ningún tipo de exclusión y que nos pongamos de acuerdo hacia dónde queremos ir como meta final de la reforma. 

1. Es magíster en Sistema de Salud y Seguridad Social y en Dirección y Gestión del Sistema de Seguridad Social. Especialista en planificación y gestión de políticas sociales, máster en sociología y  ex superintendente de Servicios de Salud de la Nación. Es diplomado de honor como médico especialista en cirugía infantil.

2. El Dr. Torres hace mención a estudios de la Asociación de Clínicas y de la Fundación Mediterránea.

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