INSTITUCIONAL  

El CMPC toma posición

LAS VACUNAS QUE SALVAN VIDAS DEBERÍAN SER OBLIGATORIAS

El tema merece un debate. Los problemas deben afrontarse y el Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba, a través de su presidente -Dr. Andrés de León- toma posición, planteando desde la ciencia médica y la experiencia, la necesidad de la obligatoriedad de la vacuna en el contexto de la pandemia. Nadie puede dudar de su eficacia. Es lo que contamos hasta el momento, como su antídoto para hacerle frente. En una nota, publicada en el Suplemento La Salud y la gente, en la edición del pasado 23 de septiembre, en el diario La Voz del Interior, da sus argumentos.

El texto del Presidente(1)

Tres  años atrás, el Consejo de Médicos de Córdoba llevó adelante la campaña “La vacuna salva vidas”. Lo hicimos porque advertimos, no sin preocupación, el auge de los movimientos antivacunas, incluso con presencia global.
Veíamos cómo dichos colectivos eran cada vez más proactivos, difundiendo mensajes atemorizadores a la población sobre la vacunación en general. 
Pero, lo que más nos sorprendía era la incipiente participación de colegas médicos en aquellos movimientos. Eso nos llevó a ser muy firmes y claros al respecto: no aceptamos que profesionales médicos formados y con un juramento hipocrático a favor de la salud de las personas, tengan actitudes irresponsables, en un tema científicamente probado como son los beneficios de la vacunación. Además, trabajamos con el sector público en acciones de concientización. 
Todo esto fue antes de que el flagelo del Covid-19 cambiará nuestro mundo para siempre. Sin que nadie pudiera imaginarlo ni preverlo, nos encontramos con una pandemia que paralizó al mundo, vació los lugares públicos y las personas debieron quedarse en sus casas. Las consecuencias han sido catastróficas. En nuestro país hay más de 100 mil fallecidos, y se perdieron miles de puestos de trabajo. Después de semejante tsunami, de a poco parece salir el sol: los índices de contagio bajan notoriamente, los hospitales vuelven a sus habituales estándares de requerimiento y el personal de salud recupera energías.
Todo ello como resultado de una de las hazañas más increíbles en la historia de la humanidad en materia de salud: en una carrera contra el tiempo sin precedentes, se investigó, desarrollaron, probaron y se aplicaron las vacunas que nos permiten hoy mirar el futuro con esperanza. 
Argentina supo tener un calendario de vacunación que era ejemplo en el mundo. Mi generación se educó con la obligatoriedad de la vacunación para concurrir a clases y gracias a ello se erradicaron pandemias como la poliomielitis, el sarampión, la vacunación a embarazadas hizo desaparecer el tétano perinatal, casi desapareció la tos convulsa y muchas otras afecciones en niños y adultos vulnerables. 
Resulta inexplicable que después de lo ocurrido en Argentina, aún haya quienes estimulen la no vacunación contra el Covid-19. En el caso de las enfermedades contagiosas, el derecho a no querer proteger la salud colisiona con el derecho de los demás, de no ser contagiados por quienes no cumplen con la prevención. 
Como médicos sostenemos la necesidad de establecer la vacunación obligatoria. Una mirada solidaria, responsable y una visión de construcción colectiva, nos obliga a debatir en serio sobre la obligatoriedad de la vacuna contra el Covid-19. No hacerlo es tapar el sol con un dedo y postergar decisiones que debemos afrontar como sociedad.

 


Otras opiniones coincidentes

Muchas opiniones en el mundo coinciden en la necesidad de la vacunación obligatoria, que solo permitirá alcanzar una inmunidad colectiva.
Para Alberto Giubilini, investigador sénior del Centro Uehiro de Ética Práctica, Universidad de Oxford, exponiendo que así como el confinamiento fue obligatorio en pos de proteger a las personas, lo mismo debe ocurrir con la vacunación. “Es inconsistente aceptar el bloqueo obligatorio pero rechazar la vacunación obligatoria”. 
Giubilini apela a un argumento de sentido común: “Las políticas del uso obligatorio de cinturones de seguridad han demostrado ser muy exitosas para reducir las muertes por accidentes automovilísticos y ahora cuentan con un amplio respaldo a pesar de los (muy pequeños) riesgos que conllevan los cinturones de seguridad”. Y aconseja, entonces, que “deberíamos ver a las vacunas como cinturones de seguridad contra el covid-19. De hecho, como cinturones de seguridad muy especiales, que nos protegen y protegen a los demás”.
El investigador explicó que el carácter obligatorio, además de una amplia campaña de concientización, puede incluir sanciones o limitaciones por no vacunarse. Para Giubilini, “cuanto menos pesado sea para un individuo hacer algo que prevenga el daño a otros, y cuanto mayor sea el daño prevenido, más fuerte será la razón ética para imponerlo. Estar vacunado reduce drásticamente el riesgo de dañar gravemente o matar a otras personas”.
 

Los datos de la realidad
Un informe de José Gabriel Hernández, publicado en La Voz del Interior(2), con datos oficiales de la realidad cordobesa, comprueba que la vacuna contra el Covid 19, en cualquiera de sus variantes “funcionó como una barrera al contagio”: sólo se infectó el 2,5 % de los imnunizados.
De las 2.420.876 personas vacunadas con al menos una dosis en Córdoba hasta el viernes pasado, apenas 62.700 se contagiaron con Covid-19: un 2,59 por ciento del total. El dato, difundido en el informe epidemiológico semanal que elabora el Ministerio de Salud provincial desde que se inició la pandemia, muestra que en la provincia las vacunas aplicadas no sólo muestran un alto desempeño para disminuir la hospitalización y muerte sino también como barrera contra la infección.
A su vez, fallecieron 1.210 personas vacunadas (0,05 por ciento), el 80 por ciento de ellas con una sola dosis. La proporción de decesos por la enfermedad entre los vacunados con esquemas completos es del 0,01 por ciento. Y “el 97,8 por ciento de las personas fallecidos que contaban con al menos una dosis de vacuna contra la Covid-19 presentaba comorbilidades y la mediana de edad fue de 75 años”, agrega el informe.
El reporte llega hasta la semana epidemiológica 37 -que terminó el primer sábado de octubre-, cuando el porcentaje de vacunación en la población mayor de 12 años era del 79,4 por ciento con una dosis y 59,9 por ciento con las dos. En los adolescentes, el último grupo etario habilitado para comenzar la vacunación, tenían una dosis el 9,9 por ciento y las dos el 2,9 por ciento”, resumen el informe de La Voz.

 

Una mirada al mundo

Por su parte, el diario El Economista(3), publica un informe del periodista Jorge Elías que comienza con una afirmación certera: “Los vacunados y los que pretenden estarlo no ven una reivindicación de la libertad en los que se resisten a vacunarse sino un signo de egoísmo”.
“Que la vacuna tal, que la vacuna cual, el mundo avanza a diferentes velocidades en el afán, supuestamente generalizado, de frenar la ola de contagios y de muertes por el coronavirus. En algunos países, con exceso de dosis.     En otros, con escasez de la segunda. Y en otros, sin la primera ni la siguiente ni, menos aún, el potencial refuerzo de una tercera. La carrera contra la variante Delta, con mayor carga viral que las anteriores, tiene varios obstáculos. Desde el acierto hasta la impericia de los gobiernos y, cartón lleno, la resistencia de aquellos que desconfían de la vacuna o rezongan contra el autoritarismo de sus autoridades”, señala como introducción al tema.
Y añade: “Todo confluye en la madre de todas las dudas: ¿libertad individual o compromiso colectivo? Sólo el 14,7% de la población mundial recibió las dos dosis de la vacuna tal o cual, según Our World in Data. El 28,5% recibió una. Si en Europa se vacunaron con una dosis 85 de cada 100 personas, en Oceanía la proporción disminuye a 34. En Argentina, poco más de la mitad de la población recibió uno o dos pinchazos: el 15,6% y el 39,9%, respectivamente. La rendija entre países ricos y pobres ensancha una cicatriz previa a la peste. La de la desigualdad. En los de bajos ingresos apenas el 1,1% de las personas recibió una dosis. Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia e Italia, entre otros, suman frascos en el inventario. Sobran dosis, pero hormiguean aquellos que se resisten a poner el hombro. Los vacunados comienzan a pagar el precio de los no vacunados. La negación del compromiso colectivo frente a la libertad individual”. 
Su conclusión, coincide con las afirmaciones del Dr. Andrés de León, en el nombre del Consejo de Médicos: “¿Debería ser obligatoria? Tanto como el sentido común, aunque sea absurdo imponerlo”.

 

1.  Los subrayados son nuestros.

2.  Edición del 23 de septiembre de 2021.

3.  Edición del 5 de agosto de 2021.

PRONTA PRESENTACIÓN DEL III TOMO

PROTOCOLO PARA ENFERMEDADES ONCOLÓGICAS PREVALENTES

El Cáncer de Colon y de Recto es el tema del tercer tomo de esta serie de protocolos con eje en las enfermedades oncológicas prevalentes, que se están elaborando en forma conjunta entre el Consejo de Médicos y la Academia de Ciencias Médicas, con la participación de las facultades de ciencias médicas de la universidades con asiento en Córdoba. Es la continuación de los tomos 1 y 2, dedicados a los Cáncer de Mama y de Pulmón, respectivamente, que fueron publicados en forma digital durante el pasado año. El nuevo protocolo ya concluido se presentará próximamente, antecediendo al Protocolo de Cáncer de Próstata, que actualmente está en elaboración, como un avance, ETHICA DIGITAL, presenta la presentación de su contenido.
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El cáncer colorrectal es la segunda causa de muerte en nuestro país y Córdoba no escapa a esta situación. 
La Academia de Ciencias Médicas de Córdoba interesada y preocupada por esta problemática y a instancias del por entonces presidente Académico Prof. Dr. Rubén Hugo Bengio, propició un encuentro para tratar los tumores más frecuentes en nuestro medio (pulmón, colon y recto, mama y próstata) denominado “Políticas Sanitarias Frente a las Neoplasias Prevalentes 2008”. 
De allí en más, quedó la idea de unir esfuerzos con el Consejo Médico de Córdoba para reforzar de que con el diagnóstico temprano se curan prácticamente el 90 % de los pacientes. 
Los tumores colorectales constituyen el tercer tipo de tumor más frecuente, luego del cáncer de mama y de pulmón. Es la segunda causa de muerte por cáncer luego de los tumores pulmonares (Globocan 2020). La distribución de este tumor es heterogénea según las diferentes regiones del mundo. Se asocia a factores vinculados con el estilo de vida de las regiones industrializadas y con mayores niveles de población urbana. 
Desde el punto de vista epidemiológico los países y regiones desarrolladas tienen elevados índices de incidencia de este tumor, probablemente debido a que sus poblaciones alcanzan una mayor esperanza de vida y a los hábitos de alimentación y de actividad física que se asocian con un mayor riesgo. 
Por el contrario, los países y regiones en vías de desarrollo presentan niveles de incidencia más bajos. Además, las tendencias actuales indican que la carga de la enfermedad puede ser aún mayor en 2030, en las regiones menos desarrollados del mundo, si estos países continúan con su tendencia hacia un estilo de vida más occidental, con aumento de la obesidad, con un alto consumo de carnes rojas, un menor consumo de frutas y verduras y menos actividad física (Huxley et al., 2009). 
Es una patología que requiere del trabajo en equipo de manera multidisciplinaria, que es lo que ofrece este nuevo tomo.

EL CONTENIDO

CAPÍTULO I 
PREVENCIÓN

CAPÍTULO II 
MANIFESTACIONES CLÍNICAS

CAPÍTULO III 
ANATOMÍA PATOLÓGICA 

CAPÍTULO IV 
ESTADIFICACIÓN 

CAPÍTULO V 
CIRUGÍA 

CAPÍTULO VI 
TRATAMIENTO CÁNCER DE COLON
TRATAMIENTO MULTIMODAL CÁNCER DE RECTO

BIBLIOGRAFÍA 
 

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