INFORME ESPECIAL  

Investigación de médicos pediatras en el Hospital Garrahan

Veganismo y lactancia: 
los riesgos para los bebés

La advertencia de los profesionales del Garrahan sobre el aumento de los riesgos de padecer problemas neurológicos en hijos lactantes de madres veganas y vegetarianas, por deficiencia de vitamina B12, ganó los titulares de la prensa y reabrió un debate sobre tendencias de salud en la realidad contemporánea. ETHICA DIGITAL presenta el informe resumido de la investigación publicada en la Revista de la Sociedad Argentina de Pediatría, junto a notas periodísticas de los diarios Página 12 y Perfil como contexto.

El punto de partida
El pediatra Juan Aguirre, especialista en medicina interna y coordinador del grupo de investigación, declaró al diario Perfil, que “el estudio surgió a partir de un paciente de 7 meses que ingresó al Hospital con retraso madurativo, convulsiones, hipotonía y falta de succión. Esto nos movilizó a hacer una investigación más profunda e indagando encontramos un patrón común en varios pacientes: tras descartar una patología neurológica, vimos que eran hijos de madres veganas y vegetarianas”.
La investigación llevó el título de “Compromiso neurológico grave por déficit de vitamina B 12 en lactantes hijos de madres veganas y vegetarianas” y fue publicada recientemente en la revista de la Sociedad Argentina de Pediatría. El grupo de investigación está integrado, además del Dr. Aguirre, por las doctoras María Donato, Mariela Buscio, Verónica Ceballos, Marisa Armeno y la licenciada Luciana Aizpurúa.

Es preciso subrayar que como lo aclara el propio grupo de investigación “el objetivo del trabajo no es confrontar o inmiscuirse en los hábitos de vida de las mujeres que optan por una dieta vegana o vegetariana, sino llamar la atención de los obstetras y de los pediatras para que pregunten a las madres sobre su alimentación” y poder actuar evitando el riesgo.

El resumen del trabajo expresa que “la deficiencia de vitamina B 12 es una de las complicaciones más grave del vegetarianismo. Los lactantes hijos de madres veganas tienen mayor riesgo de deficiencia grave y son más lábiles ante sus efectos”.
“La deficiencia de B 12 no es, por lo general, sospechada por el pediatra en lactantes previamente sanos con síntomas neurológicos, ya que las manifestaciones iniciales son inespecíficas: apatía, rechazo al alimento y pérdida de pautas madurativas. La anamnesis nutricional es fundamental para detectar riesgo de déficit de esa vitamina en lactantes”.
“El objetivo es describir a un grupo de lactantes, hijos de madres veganas, con déficit de B 12 y compromiso neurológico gave: apneas centrales, convulsiones, hipotonía, pérdida de conexión con el medio y de pautas madurativas. El propósito es alertar sobre la importancia de suplir B 12 a las madres veganas desde antes de la concepción hasta el fin  de la lactancia”.


Conceptos de la investigación
“La deficiencia de B12 se manifiesta en órganos con recambio celular elevado, como la médula ósea, que regula la eritropoyesis y el sistema nervioso, en el cual afecta la reparación de axones y la síntesis de mielina y neurotransmisores”.
“Los síndromes  asociados a deficiencia de B12 incluyen falla medular, anemia megaloblástica, mielopatía, neuropatía, alteraciones neuropsiquiátricas y atrofia óptica”.
“En los niños con deficiencia congénita, el daño del sistema nervioso central (SNC) se caracteriza por la pérdida de sustancia blanca con mielinización retardada”.
“(…) La B 12 se encuentra en carne, vísceras, aves, pescados, mariscos y yema de huevo; la leche humana es una fuente adecuada cuando los niveles maternos son normales”.
“Los hijos de madres deficientes en B12 pueden nacer con deficiencia o manifestarla después, si reciben lactancia exclusiva. La adecuada ingesta y absorción de B12 durante el embarazo y la lactancia son factores protectores más relevantes que el estado de los depósitos maternos. Otras afecciones maternas de riesgo son la anemia perniciosa, la aclorhidria, el daño ileal y el bypass gástrico.

La experiencia en el Garrahan
Durante los últimos años, se ha observado, en nuestra Institución, un rápido aumento de la prevalencia en el diagnóstico de esta entidad. Entre 2016 y 2018, siete niños tuvieron diagnóstico de déficit de B12. Todos consultaron por síntomas neurológicos graves: apneas centrales, convulsiones tónico-clónicas generalizadas, mioclonías generalizadas, hipotonía axial grave, alteraciones de la deglución, pérdida de pautas madurativas, de la fijación de la mirada y de la conexión con el medio. 
En los estudios por imágenes, se observó atrofia cerebral grave; en los niños con convulsiones, el electroencefalograma informó hipsarritmia o desorganización generalizada con ondas lentas bilaterales.
Fueron lactantes previamente sanos, sin complicaciones perinatológicas; ninguna madre recibió suplementos ni consejería nutricional durante el embarazo, a pesar de haberse controlado.
Todos eran amamantados en forma exclusiva. Ninguno recibía alimentos de origen animal ni suplementos. Ninguno realizaba controles de salud y, excepto los menores de dos meses, tenían vacunas incompletas.
Todos habían realizado consultas previas y tenían, en promedio, 2,4 meses de evolución desde el comienzo de los síntomas. Todos consultaron por síntomas neurológicos graves; cuatro tenían anemia megaloblástica grave (dos con pancitopenia); tres tenían desnutrición aguda; la talla y el perímetro cefálico eran normales.
Se realizó el dosaje de B12 plasmática a los pacientes y a sus madres, y se encontraron valores extremadamente bajos y AMM en orina.  
Se inició el tratamiento con complejo B intramuscular diario, luego semanal, mensual y, finalmente, por vía oral. Todos los padres aceptaron incorporar a sus hijos una dieta mixta y completa; se suplió a las madres B12 oral, pero mantuvieron la alimentación vegana. En todos los casos, en pocos meses, se observó una mejoría clínica, con la desaparición de las convulsiones y las apneas, y la recuperación parcial de las pautas madurativas; el hemograma y el electroencefalograma se normalizaron con el tratamiento.
Es importante destacar que, para obtener un resultado exitoso, el enfoque multidisciplinario resulta fundamental. En el equipo de trabajo, deben estar presentes neurólogos, hematólogos, nutricionistas, psicólogos y trabajadores sociales, que son imprescindibles en todo el proceso de atención, que incluye el seguimiento.


Algunas precisiones
Existen múltiples variantes de vegetarianismo, la dieta ovolactovegetariana, la lactovegetariana y la vegetariana estricta o veganismo, que excluye cualquier producto de origen animal. La dieta frutariana incluye frutas, frutos secos y semillas. La dieta macrobiótica se basa en alimentos producidos localmente con mínimo procesamiento e incluye aves y pescado en poca cantidad.
Las dietas vegetarianas planificadas y controladas son adecuadas para todas las etapas de la vida, que incluyen el embarazo, la lactancia, la infancia y la adolescencia. Los vegetarianos pueden incorporar B12 en lácteos y cereales
enriquecidos. Según el consumo de alimentos, el médico nutricionista evaluará la necesidad de suplementos (hierro, fólico, B12).
La popularidad de las dietas vegetarianas aumentó en los últimos años en todo el mundo. (Para citar sólo un ejemplo)  En el Reino Unido, el 12 % de los adultos (7,7 millones) y el 20 % de entre 16 y 24 años son vegetarianos.     Entre 2009 y 2013, se duplicó el porcentaje de productos vegetarianos, que alcanzó el 12 % del total. 
En Argentina, se estima que el 1-2 % de la población es vegana, según la Sociedad Argentina de Nutrición, aunque no se cuenta con estadísticas poblacionales.
En la población vegetariana, se estima que la deficiencia de B12 afecta al 62 % de las embarazadas, al 25-86 % de los niños y al 21-41 % de los adolescentes.

 

La posición de los nutricionistas sobre el vegetarianismo

El veganismo es una tendencia que tiene ya varios años de presencia en la vida contemporánea. La preocupación de los nutricionistas, expuestas en documentos y artículos públicos, es resaltar la necesidad de información y orientación para lograr veganos saludables.
De esas publicaciones, especialmente de un antiguo texto de la Sociedad  Argentina de Nutricionista, extraemos algunos conceptos que resumen su posición:

  • Reconoce que vegetarianismo es un tipo de alimentación que cada vez cobra más adeptos y que como nutricionistas no se puede estar ajeno a esa realidad.

  • Se distinguen  dos grupos principales de vegetarianos: los ovolactovegetarianos, aquellos que no comen carnes pero sí consumen huevo, leche y sus derivados; y los veganos, quienes rechazan cualquier alimento de origen animal y sólo aceptan lo que proviene del reino vegetal.

  • Para los nutricionistas, los ovalactovegetarianos no son considerados como población en riesgo, en la medida que  con los derivados de animales que agregan a su dieta suplen perfectamente la carencia proteica que una alimentación basada exclusivamente en vegetales les pudiera ocasionar.

  • En tanto que los veganos, requieren de un tratamiento especial dado que la carencia de ciertos nutrientes son potencialmente preocupantes en este tipo de alimentación.  Entre ellos, la vitamina B12, los ácidos grasos omega 3, hierro, calcio, vitamina D, zinc y, en menor medida, las proteínas y el iodo.

  • Para este grupo es imprescindible la incorporación de alimentos fortificados y/o suplementos dietarios, ya que prácticamente no existen fuentes confiables dentro del reino vegetal, y su déficit puede producir anemia y alteraciones neurológicas. 

  • Los riesgos son mayores en las veganas embarazadas así como también en aquellas que están planificando un embarazo, debido a las consecuencias que puede traer en relación con la salud del feto y del recién nacido.

  • Los expertos señalan que si bien es cierto que la población que adopta una alimentación vegetariana ha demostrado tener menos riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, dislipidemias e incluso cáncer, otros patrones alimentarios que incluyen pequeñas cantidades de pescado o carnes rojas magras también parecen ofrecer una protección significativa contra esas mismas patologías, razón por la cual es necesaria la realización de una mayor cantidad de trabajos científicos para sostenerla”.

  • Resulta fundamental que si una persona es vegetariano o vegano debe buscar educación y orientación en los especialistas para convertirse en un vegetariano o vegano saludable.

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